martes, 3 de febrero de 2009

Cerrado


A veces nos damos cuenta de algo entre la noche y la noche. Unimos cabos sueltos. Leemos la disposición de las estrellas. Vemos cómo el macrocosmos habla del microcosmos. Llegamos a límites donde la decisión es ineludible. Arribamos a fronteras donde se nos requisa todo, absolutamente todo. Y quedamos solos. En medio del océano, nuestra pequeña embarcación y nosotros. Sin brújulas ni guías. Y ahí es recién donde vemos de que estamos hechos.
Siempre está la opción de tirarse al mar.
O buscar una isla. Lo cierto, lo que incomoda es la incertidumbre. Es no saber si a dónde nos dirigimos es en realidad a dónde queremos volver. Lo que creemos es un viaje de ida, en realidad es un viaje de regreso.
Y ahora tengo otra respuesta para una pregunta de hace unos días. Sí hay algo más allá de esta vida. Hay un lugar donde nos reencontraremos con quienes nos abandonaron en este viaje. Se trata de volver de dónde nos fuimos hace mucho mucho tiempo, donde ya no recordamos habernos ido.
Hacia allí voy. Pero por ahora está cerrado. Me prepararé mientras espero.

jueves, 15 de enero de 2009

Esperando que lleguen los gusanos


Ooooh, you cannot reach me now
Ooooh, no matter how you try
Goodbye, cruel world, it's over
Walk on by.
(...)
Waiting to cut out the deadwood.
Waiting to clean up the city.
Waiting to follow the worms.
Waiting to put on a black shirt.
Waiting to weed out the weaklings.
Waiting to smash in their windows
And kick in their doors.
Waiting for the final solution
To strengthen the strain.
Waiting to follow the worms.
Waiting to turn on the showers
And fire the ovens.
Waiting for the queens and the coons
and the reds and the jews.
Waiting to follow the worms.
Roger Waters

No tan igualitos







Recoleta, Noviembre de 2008.

Igualitos





Recoleta, Noviembre de 2008.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Nave



Cuando un obstáculo se opone a la unión, el éxito se obtiene atravesándolo con una enérgica mordedura. Esto rige en todas las circunstancias. En todos los casos en que no se logra la unidad, ello se debe a que es demorada por un entrometido, un traidor, un obstaculizador, alguien que frena. Entonces es necesario intervenir a fondo y con energía, para que no surja ningún perjuicio duradero. Tales obstáculos conscientes no desaparecerán por sí mismos. El enjuiciamiento y castigo se hacen necesarios para provocar intimidación y la consiguiente eliminación. Es importante que el hombre que decide sea de naturaleza bondadosa. Únicamente si uno se mantiene constantemente consciente de los peligros que surgen de la responsabilidad que uno ha tomado sobre sí, permanecerá libre de faltas.

Planetario de la Ciudad de Buenos Aires, Diciembre de 2008.

Más solo que...


Ya no toco tu boca, ni con un dedo,
ni siquiera el borde de tu boca,
ya no puedo dibujarla como si saliera de mi mano,
como si por última vez tu boca se cerrara,
y no me basta cerrar los ojos para rehacerlo todo.
Hago morir cada vez la boca que ya no deseo,
la boca que mi mano elije borrarte en la cara,
una boca olvidada entre todas,
con soberana libertad olvidada por mí
para borrarla con mi mano en tu cara,
y que por una causa que busco comprender no coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te borra.
Ya no me miras, no de lejos me miras,
cada vez más lejos.
Recoleta, Diciembre de 2008.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Hilito de luz




Año de decisiones drásticas, cocinadas en silencio y soledad. Tendré que morder enérgicamente el obstáculo para superarlo. No es propicio postergar las decisiones, quedarse en medio del río, dudar. Tiempo de afirmarse con las patas en la tierra mirando hacia adelante, y haciendo de tripas corazón en lo que me ató durante tanto tiempo. El entorno intentará abrumarme, acosarme, demandarme. Tratarán de precipitar mi caída o de acorralarme para que se debilite mi luz. No hay tiempo para dudas, titubeos o inseguridades. Los cambios bullen debajo de mi tersa piel, en mi espirítu sacudido por las tempestades del tiempo. Intuí que algo estaba mal, que no funcionaba orgánicamente, estaba trabado, empantanado, contaminado y por eso intuyo que si no doy el salto cuántico quedaré atrapado en el soft karma sin escapatoria.

Primavera porteña



¡Qué camino el mío! ¡Cuánta estupidez, cuánto vicio, cuántos errores, disgustos, dolores y desilusiones he tenido que soportar sólo para volver a ser un niño y poder empezar de nuevo! Pero todo ha ido bien, mi corazón lo aprueba, mis ojos (detrás de los lentes) se ríen. He tenido que probar la desesperación, rebajarme hasta la más insensata de todas las ideas, la del suicidio, para poder sentir la gracia, para volver a oír el Om, para volver a dormir bien y a despertarme tranquilo. He tenido que convertirme en un loco para redescubrir el Atmán en mi interior. He tenido que pecar de nuevo para poder revivir. ¿Por dónde me llevará aún mi camino? Es un camino absurdo, que avanza dibujando curvas, tal vez en círculo. Que avance como quiera. Yo lo seguiré.

HERMANN HESSE. Siddhartha.


Palacio Pizzurno, Buenos Aires, Noviembre de 2008.